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Pulgarcita: la mirada actual de Marco Mazzoni

30 enero 2019 | ENTREVISTA

El artista italiano recrea el cuento de Hans Christian Andersen con ilustraciones delicadas y llenas de simbolismo, donde la naturaleza y la figura de la mujer se unen para narrar un clásico de la literatura infantil.


En 1935 el editor Reitzel publicaba una recopilación de cuentos de Hans Christian Andersen titulada Aventuras para los niños y otros cuentos. Entre sus páginas estaba la historia de Pulgarcita, una diminuta niña nacida de un deseo que afronta grandes peligros y penalidades. Además de tener como referente la tradición danesa, Andersen se inspiró en una amiga suya, pequeña y jorobada, para delinear a su protagonista. Mucho tiempo después, ese bello y delicado relato es interpretado por el artista Marco Mazzoni en un álbum exquisito. Al igual que Andersen, Mazzoni recurre al folclore de su tierra, presente en sus trazos de colores; a diferencia del autor, no ve a una mujer en la protagonista, sino a todas ellas en el contexto actual.

Conoces este cuento desde la infancia. Ahora, como adulto: ¿tu lectura sobre su sentido se ha mantenido o ha cambiado en este tiempo?
Muchas cosas en las que no había reparado de niño, hoy me parecen mucho más claras. Algunos protagonistas de la historia creen saber qué es lo mejor para Pulgarcita, cuando está claro que es ella misma quien lo sabe mejor que nadie: su vida es suya y luchará hasta el final para conquistar su libertad porque es su prerrogativa. La primera vez que lo escuché, siendo niño, me pareció un cuento muy hermoso, pero solo ahora he sido capaz de entender el significado profundo de esta historia: el viaje, la libertad.

 
Marco Mazzoni

Marco Mazzoni nació el 17 de junio de 1982 en Tortona y se formó como artista en la Academia de Bellas Artes de Brera de Milán. Su trabajo, que destaca por su extraordinaria técnica del lápiz de color y su homenaje al folclore italiano, ha sido expuesto en diversas galerías de Estados Unidos y Europa. Pulgarcita es su primer libro.

 

¿Qué ha diferenciado este proyecto de otros? 
Me encanta esta historia, la considero muy contemporánea. Estamos en un período histórico en el que se cuestiona la figura femenina y un cuento como este habla precisamente del hecho de que la sociedad considera la vida de las mujeres como un conjunto de acciones obligatorias, abordadas principalmente en función del bien de los demás, en detrimento del suyo propio. Una especie de síntesis de la sociedad patriarcal, que tanto daño ha hecho y aún sigue haciendo. 

¿Qué te gustaría que descubriera el lector hojeando las páginas de Pulgarcita?
Me gustaría que fuera evidente que Pulgarcita intenta, por todos los medios, ser una persona libre de convenciones. En cada pasaje de la historia, la protagonista se ve obligada a luchar contra quienes pretenden elegir en su lugar. Pero también me gustaría que quedara claro que la protagonista nunca está sola en la historia: Pulgarcita siempre encuentra a alguien a su lado que la ayuda en su viaje hacia la vida y la autonomía. 

 


¿Cuál ha sido el proceso creativo que hay detrás de cada ilustración del libro?
Mi pretensión ha sido rendir homenaje a todos los artistas que me han servido de inspiración durante mi carrera. Estudié mucho el art nouveau y a los prerrafaelitas para dar un sentido clásico a mis ilustraciones. También realicé una rigurosa investigación sobre el significado de las flores, para que se relacionaran de la mejor manera posible con cada pasaje del libro. Por ejemplo, emparejé con el renacimiento de la golondrina los cerezos en flor, que en Japón son un símbolo de nacimiento y representan la belleza pasajera de la vida. Asimismo, el lirio está siempre presente, junto a la protagonista, como símbolo de pureza y amabilidad. 

 
 

¿Qué significado tiene la naturaleza en tus dibujos, en especial en este libro ilustrado?
Pulgarcita nace de una flor. De modo que he tratado de asegurarme de que la naturaleza estuviera en la base de todo: el suyo es un viaje a través de interminables campos de flores, y las flores le permiten expresar emociones, la visten y la sostienen. También los animales que la rodean viven junto a las flores porque siempre he creído, en todo mi trabajo, que la flor es la síntesis de la vida, la belleza y la fragilidad.

 

Detrás de muchas de tus ilustraciones se esconden homenajes al folclore italiano. ¿Ocurre lo mismo con Pulgarcita? ¿Qué referentes hay detrás de este libro?
Casi todo mi trabajo está basado en el folclore italiano. Italia tiene un enorme bagaje de tradiciones e historias a las que recurrir, que conciernen a la figura femenina, como los cuentos sobre las Místicas, mujeres que, en regiones como Cerdeña, mantenían el orden social y cuidaban a las personas a través de las plantas. El contacto con la naturaleza es esencial para vivir de la mejor manera posible y también para sentirnos parte de algo más grande que nosotros. Pulgarcita se incluye en la colección dirigida por Benjamin Lacombe.

¿Cómo ha sido el proceso de trabajo bajo su dirección? ¿Qué te ha aportado su mirada?
Trabajar con Benjamin ha sido lo mejor que me podía pasar: me he encontrado muy cómodo con él tanto desde un punto de vista artístico-profesional como desde un punto de vista personal. Gracias a él redescubrí el entusiasmo por el dibujo que, en cierto modo, había perdido a lo largo de los años. Es un artista excepcional y gracias a él he tenido la oportunidad de trabajar en este libro: me considero una persona con suerte y le estoy muy agradecido por la oportunidad que me ha brindado. 

Tu estilo como artista, ¿se acerca más al mundo onírico o al realista?
Me gustaría estar más cerca del mundo de los sueños, pero la realidad entra en mi vida cotidiana en forma de noticias y de política y, a veces, temo que me distraiga de lo que ha de ser el trabajo de un artista. Una obra debe ser capaz de comunicar sin vínculos temporales y debe alejarse de los acontecimientos diarios para hacerlo. Lo intento: a veces consigo sumergirme en el mundo de los sueños mientras paseo con mi perro, por ejemplo, o mientras hablo con mi compañera, pero tan pronto como enciendo la radio en mi estudio, toda la libertad de pensamiento desaparece y las noticias me devuelven de forma inevitable a la vida real. 

De todos los colores, seleccionas el azul, el negro y el rosa para crear tus ilustraciones. ¿Cuándo has tomado esta decisión y por qué?
Siempre he trabajado con colores complementarios para poder ser sintético en la imagen. Hasta hace dos años, plasmaba todas mis obras en el verde y el rojo, pero hoy no puedo levantar un lápiz verde sin sentir cierta desazón. El azul y el rosa me acompañan durante este período, pero no sabría decir hasta cuándo.

El retrato tiene una gran importancia en tu obra. ¿Por qué has decidido orientar tu trabajo hacia él?
Siempre he visto los rostros como la máxima expresión narrativa para poder contar cualquier cosa. Un rostro está formado por una geografía que comunica una historia, cada arruga, cada defecto, es un relato, un mundo.

 

Salvo excepciones, la protagonista, así como las mujeres de tus obras, mantienen los ojos cerrados. ¿Por qué? 
Dibujo muy pocos ojos en mis obras e ilustraciones, porque temo que mi trabajo pueda verse como un retrato, cuando en verdad me gustaría que se considerara, por encima de todo, como una especie de naturaleza muerta. Los ojos tienden a identificar y caracterizar al personaje y eso no me interesa, especialmente, en este período. Intento dibujar la figura femenina y no una figura femenina.

Pulgarcita pertenece a la colección de clásicos ilustrados dirigida por Benjamin Lacombe; respeta el texto original, añade un resumen sobre el origen del cuento y una breve reseña tanto sobre su ilustrador como de la colección a la que pertenece.

 

De todos los colores, seleccionas el azul, el negro y el rosa para crear tus ilustraciones. ¿Cuándo has tomado esta decisión y por qué?
Siempre he trabajado con colores complementarios para poder ser sintético en la imagen. Hasta hace dos años, plasmaba todas mis obras en el verde y el rojo, pero hoy no puedo levantar un lápiz verde sin sentir cierta desazón. El azul y el rosa me acompañan durante este período, pero no sabría decir hasta cuándo.

El retrato tiene una gran importancia en tu obra. ¿Por qué has decidido orientar tu trabajo hacia él?
Siempre he visto los rostros como la máxima expresión narrativa para poder contar cualquier cosa. Un rostro está formado por una geografía que comunica una historia, cada arruga, cada defecto, es un relato, un mundo. 

Salvo excepciones, la protagonista, así como las mujeres de tus obras, mantienen los ojos cerrados. ¿Por qué? 
Dibujo muy pocos ojos en mis obras e ilustraciones, porque temo que mi trabajo pueda verse como un retrato, cuando en verdad me gustaría que se considerara, por encima de todo, como una especie de naturaleza muerta. Los ojos tienden a identificar y caracterizar al personaje y eso no me interesa, especialmente, en este período. Intento dibujar la figura femenina y no una figura femenina.

Pulgarcita pertenece a la colección de clásicos ilustrados dirigida por Benjamin Lacombe; respeta el texto original, añade un resumen sobre el origen del cuento y una breve reseña tanto sobre su ilustrador como de la colección a la que pertenece.

 
Tipo : ENTREVISTA